Demasiado fuerte para morir,
demasiado débil para vivir.
Demasiado débil para morir por su propia mano,
demasiado fuerte para doblegarse ante su debilidad.
Demasiado fuerte para ayudar a los débiles,
demasiado débil para hablar con los fuertes.
Demasiado pensamiento, y tan escaso movimiento.
2 comentarios:
Jo~~
Así sí quedó bien genial O:
perfecto.
Publicar un comentario en la entrada